miércoles, 29 de febrero de 2012

Ojos.

Y ahí frente a mi, al abrir los ojos, estarás tú. Parado frente a un café. Esperando...

Mis ojos solo podrán verte. Y te encontraran cada vez que te pierdas de ellos.

Te admiraré dedo por dedo, cabello por cabello. De arriba a abajo y de derecha a izquierda. Para no perderte en mi memoria.

Tocaré tu piel, mejilla con mejilla, entonces sabré que estas ahí a mi lado.
Y saldrá un suspiro.

Mi mente, alma y cuerpo se harán uno en ti. Todo ira desapareciendo paulatinamente.

La única sensación que reconozca serán aquellas "mariposas" que revolotean en todo mi cuerpo y me provocan esa "piel de gallina".

Todo será desconocido.
Todo serás tú.
Todo seré yo en ti.
Todo será eterno.
Y no hay más.





martes, 28 de febrero de 2012

Crónicas de una ciega: Día dos.

Un par de zapatos rosa y una gabardina larga es su única vestimenta. No hay nada más debajo. Cabello corto, suelto, pelirrojo. Silueta esbelta. Pequeños senos. Delgadas piernas.

Camina por la calle, pasa un Audi y le grita "preciosa". La mayoría no sabe la historia que oculta debajo.
En la siguiente calle hay una parada de autobús frente a un hospital, nadie hay, solo un hombre. Un joven de cabello oscuro, rizado, delgado, en su mano derecha "Desire" y en su mano izquierda una tarjeta. Usa un suéter a rayas, beige, unos jeans azules y sandalias. Él la ve.

Mientras mas se acerca ella, el corazón de él se detiene poco a poco. Comienza a desvanecerse, no siente la piernas. Ella llega a tiempo y lo sostiene en sus brazos. Sus ultimas palabras: "Te esperé toda la vida".

Lee la tarjeta.

Crónicas de una ciega: Día uno.

Ella se levanta, con la flojera suficiente para no haber hecho la cama. Se sienta, cierra los ojos. Pasan al menos 10 min. hasta que comienza a dormitar y decide vestirse. No se baña porque lo ha hecho ya la noche anterior. Toma una playera, anaranjada, unos jeans, tenis y sudadera. Se digna a ir al baño, lava su cara, el agua está fría. Cierra la llave. Toma una toalla rosa, un poco húmeda. La huele y piensa que es hora de lavarla, la echa en la lavadora y se va a la cocina. Desayuna lo que hay en la mesa, huevo, salchichas, pan. Y un gran licuado de fresa. Todo está listo. Ha de vivir su ultimo día.

Lenguaje

Es que hay veces en que se me van las palabras. Y ya no escribo. No puedo. Y eso está bien. Tanto como está mal.
Conceptos por todas partes. Palabras, frases con doble sentido, monosílabos. Y hay de todo. Ideales y realidad.
Hay azul tanto como rojo carmesí. Y una gran variedad de comida, olores, colores. Y en esencia lo uso solo para comunicarme contigo y entender mejor.

Pero entonces... Se recrea mi alma en cada palabra.

martes, 21 de febrero de 2012