Apenas me he despertado y quiero volver a dormir. No sé
qué personaje actuará hoy ante este público tan exigente. Dame algo en qué
pensar. Una de todas elige qué usar hoy. Otra ha decidido ir al trabajo. Otra
ha decidido el desayuno, aquella de las buenas costumbres no se ha aparecido,
tampoco la de los sentimientos. Dame algo en qué pensar. La más oculta, la que
escribe, no ha recibido órdenes de aquella que piensa. Dame algo en qué pensar.
La más inquieta no está, la alegre ha estado muy presente. Todo se ha salido de
control. Dame algo en qué pensar. No sé si es mi mente o algo más lo que me
incita a hacer esto. Esto: todo. Dame algo en qué pensar. No pude evitar reír
del chiste estúpido que me contaron en la tarde, aunque ya no lo recuerde. No
puedo evitar recordar la plática, mejor dicho, el diálogo de anoche “no eres
estúpida cuando duermes”. Dame algo en qué pensar. Ya no puedo controlarme, mis
teorías han cambiado. Debes decirme qué debo hacer, dime qué quieres. Dame algo
en qué pensar. No me hables como acostumbras, no me hables. Deja que valore el
silencio. Dame algo en qué pensar. Muéstrame cómo no ser feliz, cómo no ser
infeliz. Cómo demostrar importancia y necesidad cuando se siente por algo. Dime
cómo haces eso, cómo ocultas todo sin ocultar nada. Dame algo en qué pensar. No
me digas que todo pasa, no me digas que hay un destino. Dame algo en qué
pensar. No en la vida, no en la muerte, ni en el tiempo, ni en amor.
martes, 19 de noviembre de 2013
domingo, 17 de noviembre de 2013
Crónicas de una ciega: Soslayo
Y el evitarse es continuo.
Te veo de frente, te reconozco, pero es sólo reconocimiento físico.
No sé si eres el mismo. Los ojos que a los que me presenté una vez ya no me reflejan. ¿Entonces fui yo?
¿Cómo saberlo, si no tenemos fuerzas para hablar? Si no queremos hablar, ni vernos, sólo pasar de largo la presencia del otro, como una persona más, una existencia que al voltear la mirada no existe más.
Me viste.
Pero el pasado. Invade el presente, siempre sus juegos, ¡malditos juegos!
Aprendí a ganar.
Y los pensamientos contenidos en cada paso, los pasos que me llevaron hasta ti, se disiparon al sentir el frío roce hombro con hombro, ciegos, insensibles, ignorantes... efímeros.
Te veo de frente, te reconozco, pero es sólo reconocimiento físico.
No sé si eres el mismo. Los ojos que a los que me presenté una vez ya no me reflejan. ¿Entonces fui yo?
¿Cómo saberlo, si no tenemos fuerzas para hablar? Si no queremos hablar, ni vernos, sólo pasar de largo la presencia del otro, como una persona más, una existencia que al voltear la mirada no existe más.
Me viste.
Pero el pasado. Invade el presente, siempre sus juegos, ¡malditos juegos!
Aprendí a ganar.
Y los pensamientos contenidos en cada paso, los pasos que me llevaron hasta ti, se disiparon al sentir el frío roce hombro con hombro, ciegos, insensibles, ignorantes... efímeros.
Reminiscencia
Después de más de un año, más o menos, he regresado a los monólogos.
Lean con gusto, si tienen interés pueden pasar a chioide.tumblr.com
Buen día.
Lean con gusto, si tienen interés pueden pasar a chioide.tumblr.com
Buen día.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)