martes, 28 de febrero de 2012
Crónicas de una ciega: Día uno.
Ella se levanta, con la flojera suficiente para no haber hecho la cama. Se sienta, cierra los ojos. Pasan al menos 10 min. hasta que comienza a dormitar y decide vestirse. No se baña porque lo ha hecho ya la noche anterior. Toma una playera, anaranjada, unos jeans, tenis y sudadera. Se digna a ir al baño, lava su cara, el agua está fría. Cierra la llave. Toma una toalla rosa, un poco húmeda. La huele y piensa que es hora de lavarla, la echa en la lavadora y se va a la cocina. Desayuna lo que hay en la mesa, huevo, salchichas, pan. Y un gran licuado de fresa. Todo está listo. Ha de vivir su ultimo día.
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